Esta crema de chocolate y caramelo es una verdadera delicia para los amantes de los sabores ricos y dulces. Combina la intensidad del chocolate con la dulzura del caramelo para lograr una textura cremosa e irresistible. Perfecta para cubrir helados, crear espirales o incorporar a una base de helado antes de batirla con la Ninja Creami, ¡esta receta se convertirá rápidamente en un básico en tu cocina!

Ingredientes :

  • 150 g de chocolate negro (o chocolate con leche, según tu preferencia)
  • 150 g de azúcar
  • 100 ml de nata líquida entera
  • 100 g de mantequilla
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
  • 1 pizca de sal

Preparación :

  1. Prepara el caramelo.
    En una cacerola, calienta el azúcar a fuego medio sin remover hasta que se derrita y adquiera un bonito color dorado. Una vez listo el caramelo, retira la cacerola del fuego.
  2. Añade la nata.
    Calienta suavemente la nata para montar (para evitar salpicaduras) y luego incorpórala gradualmente al caramelo, removiendo constantemente. La mezcla hará espuma; esto es normal. Vuelve a poner la cacerola a fuego bajo y remueve hasta que quede suave.
  3. Retira del fuego y añade la mantequilla y el chocolate
    . Incorpora la mantequilla troceada y el chocolate picado. Remueve hasta que se derrita por completo y se integre al caramelo. Si quieres realzar el sabor, añade una pizca de sal y extracto de vainilla.
  4. Déjalo enfriar.
    Deja que la crema se enfríe por completo antes de transferirla a un recipiente hermético. La textura se espesará ligeramente al enfriarse, pero seguirá siendo suave y cremosa.
  5. Guarda la crema para untar.
    Se conserva en el refrigerador durante aproximadamente dos semanas. Puedes calentarla ligeramente para que quede más líquida antes de usarla.

Mi consejo personal:

Esta crema de chocolate y caramelo es perfecta para hacer remolinos en helado de vainilla o café con Ninja Creami. También puedes usarla para cubrir helado de yogur o coco, o simplemente como una cobertura exquisita para un sundae. Y para un postre aún más indulgente, ¡mézclala con helado de chocolate antes de batirla para una explosión de sabor! También es deliciosa en panqueques, waffles o simplemente a cucharadas.