¡Ah, el helado de ponche de huevo! Es el helado perfecto para darle un toque de magia invernal a tus postres, incluso cuando hace calor. Imagina la textura cremosa del ponche de huevo, con un toque de canela y nuez moscada, todo congelado para un momento de puro bienestar. ¡Con Ninja Creami, verás, es pan comido!

Lo que necesitas:
- 200 ml de leche entera
- 100 ml de nata líquida entera
- 3 yemas de huevo
- 60g de azúcar (ajustar a tu gusto)
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- 1/4 cucharadita de canela molida
- 1/4 cucharadita de nuez moscada rallada (fresca si es posible para aún más sabor)
- 30 ml de ron (opcional, pero muy bueno si quieres un toque festivo)

Preparación :
- Prepara la base del ponche de huevo : En una cacerola, calienta a fuego lento la leche y la nata, sin que hierva. En un bol aparte, bate las yemas con el azúcar hasta que la mezcla esté pálida y muy espumosa. ¿Ya saboreas esta delicia? 😉
- Combine ambos ingredientes : Vierta lentamente la leche caliente sobre las yemas, batiendo constantemente (esto evita que los huevos se cocinen demasiado rápido). Vuelva a colocar todo en la cacerola y caliente a fuego lento hasta que la mezcla espese ligeramente, como una crema pastelera.
- Añade las especias y el ron : Fuera del fuego, añade la vainilla, la canela, la nuez moscada y, si quieres un toque más intenso, el ron. Mezcla bien. Este paso es lo que le da a tu helado todo su sabor y la esencia del ponche de huevo.
- Dejar enfriar : Transfiera la mezcla a un recipiente y déjela enfriar por completo. Una vez fría, viértala en el frasco de Ninja Creami.
- Congelación : Congela el frasco durante al menos 24 horas. Sé que la espera es larga, pero vale la pena.
- El momento que tanto esperabas : Una vez que la mezcla esté completamente congelada, coloca el recipiente en tu Ninja Creami y selecciona el modo "Helado". Si la textura no es lo suficientemente cremosa como te gusta, puedes añadir una cucharada de leche y reiniciar el modo Re-spin.
- Degustación : ¡Listo! Tu helado de ponche de huevo es perfecto para terminar una comida con broche de oro o para un capricho. Una cucharada de crema batida, una pizca de canela por encima, y listo: una versión helada de un clásico.
¿Quién hubiera pensado que el ponche de huevo se convertiría en un postre helado tan delicioso? ¡Pruébalo y disfrútalo! 🎄










