Ah, el helado de trufa y sal marina... Una auténtica joya culinaria. Esta inesperada combinación del rico sabor de la trufa y el toque salado de la sal marina sorprenderá a tu paladar. Es un helado refinado, para quienes aprecian los sabores sofisticados. ¡Y además, es muy fácil de preparar!

Lo que necesitas:
- 150 ml de nata líquida entera
- 250 ml de leche entera
- 1 trufa negra pequeña (o 2 cucharadas de aceite de trufa)
- 2 pizcas de flor de sal
Preparación :
1. Infusionar los aromas de trufa
Empieza rallando finamente la trufa (si usas trufa fresca). Si prefieres aceite de trufa, puedes reservarlo para más tarde. En una cacerola, mezcla la leche y la nata, y añade la trufa. Calienta a fuego medio. Deja que infusione hasta que los aromas de la trufa se impregnen por completo. ¡Cuidado que no hierva!
2. Enfriar y preparar para congelar
Una vez que la mezcla esté bien homogénea, déjala enfriar a temperatura ambiente y luego llévala al refrigerador durante al menos una hora para asegurar que esté bien fría.

3. Congelación
Vierte la mezcla fría en tu recipiente Ninja Creami y mételo en el congelador durante 24 horas. La espera puede parecer larga, pero es esencial para obtener una textura perfecta.
4. Convertirse en hielo
Al día siguiente, coloque el envase en la Ninja Creami y seleccione la función "Helado". Si la textura le parece demasiado firme, añada una cucharadita de leche y recentrifugue hasta obtener una textura suave y cremosa.
5. Añade el toque final
Una vez listo el helado, espolvorea ligeramente flor de sal por encima. Esto marcará la diferencia, intensificando los sabores. Si te encanta la trufa, puedes añadir un chorrito de aceite de trufa para un resultado aún más sofisticado.
6. Disfruta
¡Sírvelo inmediatamente y déjate sorprender por esta explosión de sabores! Es un helado para ocasiones especiales, un postre tan sutil como original, que no dejará a nadie indiferente.
Esta receta te invita a explorar sabores poco convencionales, combinando la suavidad de la crema con la intensidad de la trufa y el dulzor de la sal. Imprescindible si quieres impresionar a tus invitados o simplemente disfrutar de un helado único.


















