Si te encanta el sabor dulce y ligeramente tostado de las avellanas, ¡este jarabe es para ti! Ideal para cubrir helados hechos con Ninja Creami, le da un toque irresistiblemente indulgente. Imagina helado de vainilla o chocolate con este jarabe de avellanas... ¡Qué rico!

Ingredientes :

  • 150 g de avellanas (preferiblemente tostadas)
  • 200 g de azúcar
  • 250 ml de agua
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
  • 1 pizca de sal (para intensificar el sabor)

Preparación :

  1. Prepara las avellanas.
    Si aún no están tostadas, hornéalas durante 10 minutos a 180 °C (350 °F) y luego déjalas enfriar. Frótalas con un paño limpio para quitarles la piel. Una vez listas, tritúralas hasta obtener una pasta suave. ¡Ese aroma a avellanas tostadas… una delicia!
  2. Prepara el jarabe.
    En una cacerola, mezcla el agua y el azúcar y calienta a fuego medio. Remueve con frecuencia hasta que el azúcar se disuelva por completo. Después de unos 5 minutos, obtendrás una consistencia de jarabe.
  3. Agrega la pasta de avellanas.
    Incorpora la pasta de avellanas al jarabe. Mezcla bien hasta que la pasta se integre por completo. Para un sabor aún más intenso, agrega una cucharadita de extracto de vainilla y una pizca de sal.
  4. Cocine
    a fuego lento durante unos 10 minutos. El jarabe debe espesarse ligeramente sin perder su fluidez.
  5. Déjalo enfriar.
    Deja que el jarabe se enfríe a temperatura ambiente antes de verterlo en una botella o recipiente hermético. Se conserva bien en el refrigerador durante una semana (¡si puedes resistir la tentación de terminártelo antes!).

Mi consejo personal:

Este jarabe de avellana es una delicia para rociar sobre helado de chocolate o incluso helado de vainilla con Ninja Creami. Para un toque verdaderamente exquisito, prueba a mezclarlo con helado de caramelo o a añadirlo a batidos. Y si quieres un postre rápido y delicioso, rocía un poco de jarabe sobre crepas o gofres y añade una bola de helado por encima... ¡Éxito garantizado!


¡Listo! Con este sirope de avellana casero, puedes transformar cualquier helado o postre en una explosión de deliciosos sabores. Es sencillo, rápido y, sobre todo, ¡buenísimo! Tus creaciones con Ninja Creami nunca han sido tan irresistibles.