El jarabe de caña, dulce y de sabor delicado, es ideal para endulzar naturalmente su helado o añadir un toque de lujo como cobertura. Su textura líquida y su sabor ligeramente caramelizado lo hacen perfecto para acompañar helados frutales o cremosos.

Ingredientes :
- 500 g de azúcar de caña (preferiblemente sin refinar, para más sabor)
- 500 ml de agua
- 1 cucharada de jugo de limón (para evitar la cristalización)
Preparación :
- Mezcla de azúcar y agua:
En una cacerola, combine el azúcar moreno y el agua. Caliente a fuego medio, revolviendo suavemente hasta que el azúcar se disuelva por completo. La mezcla debe quedar transparente y homogénea. - Cocción lenta:
Reduzca un poco el fuego y cocine a fuego lento durante unos 10 a 15 minutos, hasta que la mezcla se reduzca ligeramente y espese un poco. Añada el jugo de limón para evitar que el azúcar se cristalice. - Déjalo enfriar.
Una vez que el almíbar haya alcanzado la consistencia deseada (se espesará un poco más al enfriarse), retira la olla del fuego y déjala enfriar por completo. - Conserva el jarabe
: Vierte el jarabe frío en una botella hermética y guárdalo en el refrigerador. Se puede conservar durante varias semanas.

Mi consejo personal:
El jarabe de caña es perfecto para cubrir helados de coco, vainilla o incluso de frutas tropicales. También lo uso a menudo para endulzar naturalmente mis sorbetes caseros hechos con Ninja Creami, sin necesidad de añadir azúcar refinado. ¡Un toque de jarabe por encima y tu postre se vuelve realmente irresistible!
Y aquí lo tienes, un jarabe de caña casero y fácil de preparar, perfecto para endulzar o rociar sobre tu helado. ¡Es sencillo, natural y delicioso!


















