La salvia, con su aroma ligeramente picante y alcanforado, le aporta un toque único y refinado. Perfecto para rociar sobre helado o realzar postres, este jarabe de salvia combina de maravilla con sabores frutales o incluso cremosos. ¡También se puede usar en bebidas para una inesperada explosión de frescura!

Ingredientes :
- 250 ml de agua
- 200 gramos de azúcar
- 5 a 6 hojas de salvia fresca (puedes agregar más según tu gusto)
- 1 cucharada de jugo de limón (opcional, para darle un toque más picante)
Preparación :
- Calentar el agua y el azúcar.
En una cacerola pequeña, combinar el agua y el azúcar. Calienta a fuego medio, revolviendo regularmente, hasta que el azúcar se disuelva por completo. - Añade la salvia.
Una vez disuelto el azúcar, añade las hojas de salvia a la cacerola. Deja que se infusione suavemente a fuego lento durante unos 10 minutos para que las hojas liberen todo su aroma. Si quieres un sabor más intenso, puedes dejarlo infusionar un poco más. - Añade el jugo de limón (opcional)
Si quieres una nota ligeramente picante para equilibrar el dulzor del almíbar, añade una cucharada de jugo de limón al final de la cocción. - Filtra el almíbar.
Retira la olla del fuego y pásalo por un colador fino para retirar las hojas de salvia. - Déjalo enfriar.
Deja que el jarabe alcance la temperatura ambiente antes de verterlo en un recipiente hermético. Se conserva en el refrigerador durante aproximadamente una semana.

Mi consejo personal:
Este jarabe de salvia es perfecto para rociar sobre helado de vainilla o limón hecho con Ninja Creami. Si te gustan los sabores intensos, pruébalo con sorbete de fresa o frambuesa para un contraste herbal y frutal verdaderamente único. También es delicioso en cócteles caseros, especialmente con ginebra o incluso prosecco, ¡para un toque sofisticado!


















