La melaza de granada es ese toque dulce y ácido que le da un toque original a tus helados y postres. Con su textura almibarada y su intenso sabor, es ideal para cubrir helados de yogur, vainilla o incluso chocolate negro. ¡Y lo bueno es que es muy fácil de hacer en casa!

Ingredientes :
- 1 litro de jugo de granada (5 o 6 granadas frescas o jugo 100% puro)
- 150 g de azúcar
- 1 cucharada de jugo de limón
Preparación :
- Prepara el zumo de granada.
Si usas granadas frescas, empieza cortándolas por la mitad y quitándoles las semillas. Luego, exprímelas para obtener aproximadamente 1 litro de zumo. Si quieres ahorrar tiempo, también puedes usar zumo de granada 100 % puro comprado en tienda. - Calentar el jugo. Verter
el jugo de granada en una cacerola grande. Agregar el azúcar y el jugo de limón, y calentar a fuego medio. Remover suavemente para disolver completamente el azúcar. - Reducción del jugo
: Deje reducir la mezcla a fuego medio-bajo durante unos 45 minutos a 1 hora, removiendo ocasionalmente. La melaza debería espesarse y reducirse al menos dos tercios. Sabrá que está lista cuando la textura se vuelva almibarada. Tenga cuidado de no dejar que espese demasiado, ya que se endurecerá al enfriarse. - Déjala enfriar.
Una vez lista, deja que la melaza de granada alcance la temperatura ambiente. Espesará un poco al enfriarse. - Guarda la melaza
la melaza en un frasco o botella hermético y guárdala en el refrigerador durante varias semanas. Puedes usarla como aderezo, en salsas o para realzar postres.

Mi consejo personal:
Me encanta usar melaza de granada para cubrir yogur helado o helado de vainilla con Ninja Creami. El contraste entre la acidez de la granada y el dulzor del helado es simplemente irresistible. Para un postre aún más original, pruébalo con helado de chocolate negro. ¡El intenso sabor de la melaza marca la diferencia! Y si te sientes creativo, también puedes añadirlo a aderezos para ensaladas o salsas para un toque dulce y ácido que sorprenderá a tus invitados.


















