¿Quieres darle un toque sorprendente a tu brunch con una tostada de aguacate reinventada? Añade una bola de helado de aguacate para darle un toque de frescura y textura a este clásico del brunch. La cremosidad dulce del aguacate combina a la perfección con el salmón ahumado, haciendo este plato aún más exquisito y original.

Receta de helado de aguacate
Para lograr una textura suave y un intenso sabor a aguacate, este helado casero se prepara fácilmente con Ninja Creami. Su frescura realza los sabores del salmón y el aguacate, creando un plato verdaderamente único.
Ingredientes :
- 3 aguacates maduros
- 1 cucharada de jugo de limón (para evitar la oxidación y agregar una ligera acidez)
- Una pizca de sal
- Aproximadamente 100 ml de agua fría, ajustada según la consistencia deseada

Preparación :
- En una licuadora, licúe los aguacates con el jugo de limón y la sal. Añada agua poco a poco hasta obtener una consistencia suave, pero lo suficientemente espesa como para mantener su forma, como una bola de helado.
- Vierta la mezcla en el recipiente Ninja Creami sin sobrepasar la de LLENADO MÁXIMO . Tape y guarde en el congelador durante 24 horas .
- Una vez congelado, inserte el recipiente en el Ninja Creami y ejecute el Sorbete para lograr una textura cremosa. Si es necesario, utilice la Recentrifugar para ajustar la consistencia, añadiendo un poco de agua si es necesario.
Montaje: Tostada de aguacate con bola de helado de aguacate
Para preparar esta tostada, empieza tostando una rebanada de pan de molde y luego extiende una fina capa de puré de aguacate para crear una base cremosa. A continuación, coloca unas lonchas de salmón ahumado encima. Coloca con cuidado una bola de helado de aguacate sobre el salmón y termina con un poco de ralladura de limón, hierbas frescas (como eneldo o cebollino) y unas semillas de sésamo o amapola para darle un toque crujiente.
Esta tostada se convierte en una auténtica experiencia sensorial, combinando sabores dulces, ácidos y salados con un juego de texturas: la textura crujiente del pan, la cremosidad del aguacate y la frescura del helado. ¡Ideal para un brunch fuera de lo común!


















